El presidente electo de Chile, José Antonio Kast, es de derecha, liberal en economía y conservador en sus costumbres. Pero a diferencia de Javier Milei, está muy lejos de ser un outsider. Con 20 años en el Congreso y una militancia que inició desde muy joven en la UDI y que continuó en su propio partido, el Republicano.
A solo 48 horas de resultar electo como presidente de Chile, José Antonio Kast eligió la Argentina como primer destino. Parecidos y diferencias con Javier Milei.

Los verdugos eligieron el lugar apropiado: las playas de Bondi Beach en Sídney, Australia, donde la gente se reúne para estar en paz con el mar como testigo y bajo un cielo pintado de azul. Por lo menos eso creían. 
El gobierno Milei acaba de presentar su anunciada reforma laboral, una de las más profundas de las que se tenga memoria en nuestro país.
Tras el triunfo electoral, el Gobierno enfrenta su primera prueba política: la reforma laboral ambiciosa, con riesgos.
El gobierno estima que tiene siete meses para reactivar la economía, antes que se pase el efecto del triunfo electoral.
Sectores del sindicalismo y del peronismo coquetean con el pastor y animador que mueve multitudes y que no descarta candidatearse.
En el proyecto de ley, el Gobierno incluyó el artículo 91 mediante el que dispone el fin de los juzgados nacionales del Trabajo; la Ciudad se prepara para asumir la jurisdicción.
Los gobernadores peronistas se apelotonan en las puertas de los despachos de Javier Milei y de los ministros Luis Caputo y Diego Santilli. Los gobernadores radicales hacen un papelón parecido. Ninguno quiere saber nada con su partido. “No puedo esperar nada de mi partido, porque se disolvió”, explica uno de ellos. ¿Lo disolvió Milei? No. Se disolvió solo. Uno, el peronismo, está conducido formalmente por una mujer que estará presa durante varios años más, y que además ya está condenada definitivamente a no ejercer la función pública por el resto de su vida.

Gracias a una elite de filósofos del derecho, un líder político decidido, la Conadep y un tribunal ejemplar, la sentencia que condenó a los jefes militares que aplicaron un plan sistemático para el exterminio de la subversión reconcilió a la sociedad con la verdad y la justicia. 

