Política
En 2008, Alberto Fernández decidió abandonar la sociedad política con el matrimonio Kirchner, en la que era un accionista minoritario. No lo echaron; se fue, peleado con el camino de la radicalización.
En secreto, Alberto y Massa negocian la “cláusula Parrilli” - Por Eugenio Paillet
Escrito por Eugenio Paillet
El presidente Alberto Fernández y el titular de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, negocian ahora mismo con sectores del Frente de Todos que no reportan políticamente al Instituto Patria, pero también con la mayoría de los gobernadores peronistas, para eliminar de la reforma judicial la llamada “cláusula Parrilli” cuando el proyecto llegue a la cámara baja con media sanción del Senado, dijeron a este diario altas fuentes de la Casa Rosada.
Las palabras de Alberto Fernández contra sí mismo - Por Martín Rodríguez Yebra
Martín Rodríguez Yebra
Alberto Fernández ejerce un novedoso pragmatismo invertido. En lugar de ajustar sus ideales en función de intereses de corto plazo, ensaya una persistente reinvención personal que devalúa sus principales activos políticos y dificulta la consecución de los objetivos que se propone.
Fue el presidente ruso que eligió Vladimir Putin porque no discutió su liderazgo. Sólo gobernó cuatro años.
El DNU 690 refleja el impacto en el Gobierno de la marcha del 17 de agosto. Sobre todo, en la idea más ambiciosa de Alberto Fernández: crear, con sectores de la oposición, un polo de poder equidistante de las posiciones extremas atribuidas a Cristina Fernández de Kirchner y Mauricio Macri. Un fundamento de esa construcción teórica puesto en crisis por la movilización de la semana pasada.
Alberto Fernández cuestiona a Mauricio Macri para silenciar las críticas internas del kirchnerismo - Por Román Lejtman
Román Lejman
El Presidente sufre cuestionamientos del ala más dura del Frente de Todos y optó por caer sobre su antecesor para apaciguar ciertos reparos políticos en su coalición de Gobierno
Alberto se radicaliza para cohesionar su frente interno e intenta frenar las críticas por la "lentitud" de la gestión - Por Mariano Obarrio
Escrito por Mariano Obarrio
En lo peor de la pandemia del coronavirus, la crisis económica, la inseguridad y los conflictos con la clase media por la reforma judicial, el presidente Alberto Fernández decidió convertirse en un líder radicalizado y provocador.
Nadie sabe aún si finalmente será sancionada por el Congreso, pero la reforma judicial ya le dejó a Alberto Fernández una gran lección. Además de las innumerables polémicas y conflictos que cosechó con esa iniciativa, el Presidente terminó por confirmar el riesgo que entraña dejar por escrito sus proyectos.
Si había una industria con la cual había que ser sumamente cuidadoso -porque aquí las inversiones son más determinantes- era justamente la de las telecomunicaciones.
Fernández se juega el futuro en la puja por la reforma judicial - Por Sergio Crivelli
Escrito por Sergio Crivelli
Si el poder es impunidad como dijo Yabrán, aprobar la ley que permite controlar Comodoro Py es una prueba de fuerza decisiva para el presidente. Un fracaso impactaría sobre toda su gestión.
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El kirchnerismo nunca frena, pero siempre acelera… - Por Eugenio Paillet
Escrito por Eugenio Paillet
“No nos mueve el amperímetro”, fue lo primero que dijo un colaborador del presidente Alberto Fernández cuando le consultaron sobre los efectos políticos que tendría, si es que tendría alguno, la multitudinaria marcha en avenidas y plazas de todo el país el 17 de agosto en rechazo a un menú variopinto de medidas que lleva adelante el Gobierno.
La reforma está en la puerta del cementerio - Por Joaquín Morales Solá
Escrito por Joaquín Morales Solá
¿Qué hacer con una socia que arruina el negocio? No es una pregunta que se está haciendo un almacenero (que lo puede haber), sino la que se debe estar formulando el propio Presidente.
Alberto F y Horacio RL lanzaron sendas declaraciones de guerra. Una “amistad” que incomoda a muchos.
Aferrado a Cristina Kirchner, Alberto Fernández dejó pasar el ¿último? Tren - Por Sergio Suppo
Sergio Suppo
Alberto Fernández eligió el desprecio y dejó pasar la que pudo haber sido la última oportunidad para ser presidente por sí mismo. Ignoró "a los que gritan" y en lugar de su prometido consenso aplicó la táctica más conocida del kirchnerismo: dobló la apuesta y aceleró con la consumación de la intención de Cristina Kirchner de someter al Poder Judicial a sus necesidades penales.

