Política

Es natural que el reclamo salarial de la policía haya quedado involucrado en el prolongado conflicto por el control del conurbano entre Cristina Kirchner y los intendentes que conducen el peronismo bonaerense.

El jefe de gobierno porteño y el ex presidente iniciaron una pulseada por el liderazgo opositor.

El anuncio presidencial contra la Ciudad recalienta la relación entre el alcalde porteño y el expresidente, y acelera el ritmo electoral.

Alberto Fernández y Cristina Kirchner subieron al ring a Horacio Rodríguez Larreta. Pero, al menos por ahora, solo han logrado convertirlo en víctima y concederle un nivel de exposición que ha acrecentado su imagen positiva en la opinión pública.

El oficialismo abre el debate de proyectos como el Presupuesto 2021 y el también llamado impuesto a la riqueza. Mientras crece la tensión con la oposición de JxC

“Dios está en todas partes, pero atiende en Buenos Aires” se suele chicanear refiriéndose, entre otras cosas que hacen a los diferentes grados de desarrollo, a la lapicera presidencial, la que tiene el poder discrecional que se ha ejercido históricamente desde el Puerto hacia el interior del país. Unitarismo al palo.

Aunque Sergio Berni se esmere en apegarse a un relato que lo lleva a insistir en lo contrario, la crisis de la policía bonaerense sorprendió a su gobierno y, más aún, a la Rosada. Fue la excusa que llevó a Nación a acceder al reclamo interno de embestir contra la administración porteña.

En provincia de Buenos Aires, Rosario y la Quinta de Olivos se vivieron momentos de tensión. El gambito de Fernández contra Larreta. El momento de mayor dificultad para todos los gobernantes

Era un país de gente infeliz con una sola excepción, podrán decir los historiadores cuando escriban sobre estos tiempos. Cristina Kirchner está feliz. Dinamitó el único puente de racionalidad y diálogo que Alberto Fernández conservaba cuando lo despojó de más 30.000 millones de pesos a Horacio Rodríguez Larreta.

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