Política

Esta semana la discusión sobre la prórroga de la cuarentena del coronavirus estará condicionada por la política. El presidente Alberto Fernández tiene previsto repetir la foto con el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y con el jefe del gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. Pero éstos ya se posicionaron según sus pertenencias políticas. La Provincia adelantó que podría endurecer el aislamiento. La Ciudad no descarta flexibilizarlo pese al crecimiento de los contagios.

 

El miedo no solo es un disciplinador de masas. También de dirigentes. La llegada del coronavirus a los barrios más vulnerables del conurbano bonaerense se ha convertido en el mejor laboratorio para constatarlo.

 

En medio de la lucha contra el coronavirus, en varios despachos de la Casa Rosada han empezado a trabajar en planes y proyectos que tienen que ver directamente con la frase tal vez más repetida durante estas horas por los funcionarios: la llegada de la “pospandemia”.

 

Cristina Kirchner lanzó una ofensiva antimacrista en el Senado, mientras sus seguidores exigían un cambio de régimen. Fernández baila con dos músicas. Se abraza a Insfrán y a Rodríguez Larreta.

 

Cobijados bajo el amplio manto del peronismo, la coalición de gobierno está formada por tres mesas bien diferenciadas con más divergencias que convergencias: la mesa de Cristina, la de Alberto y la de Sergio Massa.

 

A mediados de 2016, poco después de que el gobierno de Macri forzara la renuncia del juez Norberto Oyarbide por acciones y riquezas incompatibles con la función de un magistrado, el entonces ministro de Justicia, Germán Garavano, se reunió con otro juez: Rodolfo Canicoba Corral. Le pidió la renuncia por orden de Macri porque las versiones sobre las prácticas deshonestas del juez eran constantes. El juez se negó a dimitir en una tormentosa reunión con el ministro.

 

A Larreta y Kicillof no los une el amor, sino el espanto ante una explosión de contagios.

 

Atrapada en el laberinto del discurso único dominante, la oposición no encuentra su lugar. La exitosa consigna antinómica "cuarentena o muerte", que consiguió instalar el Gobierno, atraviesa y tensiona a Juntos por el Cambio (JxC).

 

Alberto Fernández elogió a Insfrán y dijo que él va a poner de pie la provincia. Pero ya lleva 25 años como gobernador.

 

Pasaron 210 años y el pueblo sigue sin saber de qué se trata el modelo económico que la clase dirigente tiene pensado para sacar al país de esta interminable decadencia.

 

Top