Política

Luego de una semana de hostilidad del gobierno de Alberto Fernández, los jueces y fiscales de Comodoro Py, que investigan las causas más calientes de corrupción, ya no tienen dudas de que la vicepresidenta Cristina Kirchner tiene un “plan de impunidad” y que les “declaró la guerra”. Pero todavía padecen la incógnita sobre si el Presidente acompañará esa ofensiva hasta el final.

 

La multitud que se reunió el martes pasado en la plaza del Congreso para pedir justicia por el asesinato de Fernando Báez Sosa puso de relieve, una vez más, el drama de la inseguridad que se vive en la provincia de Buenos Aires desde hace muchos años. Entre los miles de asistentes conmovidos por el brutal crimen de Villa Gesell, muchos de ellos llevaron sus reclamos por casos particulares.

 

Igual que en los contratos, siempre hay que mirar en los comunicados oficiales la letra chica y los párrafos opacados por los títulos y las primeras líneas. El pronunciamiento del FMI sobre la situación de la deuda argentina son dos cucharadas de miel y una de limón (concentrado) para el Gobierno.

 

El Presidente celebró que la misión le planteara una “contribución apreciable” a los bonistas. El póker sigue en Ryad.

 

Más allá de lo que ocurre en planeta del gobierno nacional, en casi todos los reportajes surge la pregunta: ¿y la oposición?

 

Fernández visitó las piletas de Ezeiza; dijo que la vicepresidenta está "a su lado" y defendió los cambios jubilatorios

 

Representantes de fondos de inversión estuvieron la semana pasada en Buenos Aires y quieren saber qué suma de poder tiene el Presidente. Hablaron con opositores, oficialistas y representantes del Congreso.

 

El periodista y analista político Jorge Fernández Díaz participó de una entrevista por Terapia de noticias, en LN+, y analizó la gestión de Alberto Fernández. "Nunca un presidente tuvo una tarea tan grande: gobernar un país y a Cristina Kirchner al mismo tiempo", dijo.

Cuentan confidentes de la Casa Rosada que las últimas dudas que había entre ellos respecto del manejo del gobierno y de los roles que les compete a cada uno, si es que efectivamente tales diferencias existían en medio de catarata de análisis y trascendidos sobre el fondo de esa relación, terminaron de zanjarse durante aquel desayuno del viernes pasado que se extendió por espacio de casi tres horas.

 

La presentación de Martín Guzmán en el Congreso fue desoladora. No encontró hasta ahora ninguna solución para la crisis, que es lo que se suele reclamar a los gobiernos, y además agregó problemas. El más obvio es el del default, que antes de agosto pasado no estaba en la agenda.

 

Top