Opinión
Entre tanto desacierto e incertidumbre, sigue vigente ese genio de la democracia que garantiza a toda la ciudadanía, sin mayores distinciones, el derecho de elegir a sus gobernantes.
A suerte y verdad – Por Vicente Massot
Escrito por Vicente Massot
Hay tonterías de bulto que han echado a correr ciertos politólogos y han comprado, sin beneficio de inventario, unos cuantos periodistas, convirtiéndolas en dogmas de fe, o poco menos. La que ha cobrado proporciones de vértigo es esa, según la cual, Javier Milei -dado que, aunque ganase en primera vuelta, apenas sumaría unos cuarenta diputados y no más de nueve senadores- enfrentaría a poco de sentarse en el sillón de Rivadavia una crisis de gobernabilidad.
Hay un agujero de ozono en la atmósfera política y es hora de usar protector solar - Por Carlos Fara
Carlos Fara
¿Milei es peor que Bullrich? ¿Y qué Massa? ¿Javier es preferible a Sergio? Como dijimos hace mucho tiempo, esta instancia iba a terminar siendo la elección del menos malo, como ocurre muy frecuentemente en la política contemporánea a nivel mundial. Biden mejor que Trump. Macron mejor que Le Pen. Lula mejor que Bolsonaro. Boric mejor que Kast. Algo así como el club de los votantes con la nariz tapada. Entonces, si el negocio es ser el menos malo, lo importante es a) no cometer errores, y b) si se puede, cometer alguna audacia.
Antes aún de que se conozca el escrutinio del domingo, el proceso electoral en marcha ya ofrece algunos resultados notables. Por ejemplo: se ha disuelto la polarización que marcó la última época, se han eclipsado sus liderazgos (la influencia de Mauricio Macri y Cristina Kirchner sobre sus respectivas coaliciones ha decaído significativamente, una tendencia que no tiene miras de revertirse).
Ya no hay excusas. Las PASO pudieron ser tomadas por muchos como una gran encuesta que les permitiera volcar su bronca y su malhumor. Pero estas elecciones no serán testimoniales
Una aceleración insalubre de la incertidumbre social - Por Carlos Berro Madero
Escrito por Carlos Berro Madero
Las numerosas crisis sufridas durante más de 60 años –especialmente en los últimos 20-, nos han obligado a atar y desatar nuestros lazos con la realidad con mayor rapidez, alterando gravemente nuestro ritmo de vida.
En 1941, Jorge Luis Borges escribió “El jardín de senderos que se bifurcan”. Se trata de un policial enigma cuyo protagonista, mientras es perseguido, intenta enviar un mensaje cifrado a sus jefes en Alemania. Para ello visita la casa de un tal Stephen Albert, con quien conversa sobre la idea de un libro infinito. Dice: “Imaginé también una obra platónica, hereditaria, transmitida de padre a hijo, en la que cada nuevo individuo agregara un capítulo o corrigiera con piadoso cuidado la página de los mayores”.
Lo contrario de una estupidez suele ser otra. Una verdad de perogrullo que casi el 30% de los votantes argentinos no han tomado en consideración. Así, las catástrofes causadas por veinte años de gobierno hegemónico de unos dementes que creen que todo es política y que es posible ignorar las leyes de la economía sin pagar costos han llevado muchos a pensar que es razonable votar a otros dementes que creen que todo es economía y que es posible ignorar gratuitamente los mecanismos de la política.
El mayor ataque al federalismo por parte del gobierno nacional son las retenciones a las exportaciones.

El atroz ataque terrorista de Hamas contra el Estado de Israel el pasado sábado 7 nos obliga a hacer un esfuerzo para comprender la verdadera naturaleza del conflicto en curso. Porque el salvajismo desplegado desde la Franja de Gaza no puede ser analizado en ausencia del contexto en el que se produjo.
Más...

Las palabras en el idioma español tienen peso, volumen y son precisas en su significado. ¿Existe alguna diferencia entre “loco” y “locura”? De acuerdo al diccionario, loco es la persona que ha perdido la razón. Y locura tiene varias acepciones, acción imprudente, insensata, temeraria.

"Mejor que decir es hacer porque, al hacerlas, las cosas se dicen solas". Micaela Stojadinovic

Matar fríamente a civiles desarmados, mujeres y niños incluidos, no puede interpretarse como un mero acto de ocupación territorial y secuestro de cautivos: se trata esencialmente de un acto de provocación.

I - Quisiera saber quién le aconsejó a Sergio Massa que hablar a los gritos es un buen recurso retórico. ¿Supone que le van a creer más? ¿Intenta conquistar la fibra emocional de su público? -

