Opinión

El electorado argentino no solo decidió que hubiera un cambio en el rumbo del país, sino que también decidió poner a la Argentina en un laboratorio político. El sistema entra en su etapa de mayor fragmentación desde 1983.

El domingo 19 de noviembre se consumó en las urnas del balotaje un capítulo relevante de la reconfiguración del sistema político. Ese proceso, que venía desplegándose en los últimos años bajo la forma de la disgregación de las coaliciones y del ocaso de los principales liderazgos, se precipitó con el triunfo del candidato de La Libertad Avanza sobre el peronismo y la previa derrota (y posterior ruptura) de Juntos por el Cambio.

Javier Milei será el nuevo presidente de los argentinos. Su victoria electoral fue contundente y en algún punto sorpresiva. Se esperaba una diferencia de dos o tres puntos, pero la diferencia a la hora del escrutinio estuvo cerca de los doce puntos. El escrutinio concluyó a las 18 y antes de las 20 los resultados ya estaban en la calle. Nobleza obliga: la elección fue limpia y el discurso de Sergio Massa aceptando la derrota fue impecable.

Confesamos nuestra sorpresa y regocijo por el triunfo de los principios sostenidos por John Stuart Mill, uno de los padres de la filosofía que describió el valor de ser libres en el seno de una sociedad.

La medida dispuesta por el entonces presidente Arturo H. Illia causaría un profundo daño en la reputación del país, y determinaría una importante caída en el nivel de inversión extranjera

Decidido que Javier Milei será el nuevo presidente, urge la explicitación de un plan de estabilización, parte de un programa integral que involucre profundas reformas estructurales

Quizá eso sea lo que nos esté pasando, después de 20 años de la larga pesadilla kirchnerista

Recuerdo, entre tantas otras, la increíble noche en que Lyman Felt, postrado en una cama de hospital, explicaba con denuedo las razones profundas de su recién descubierta bigamia. Quizá la recuerdo especialmente porque cuando cayó el telón me di cuenta de que, atrapado por sus gestos y parlamentos, yo estaba agotado y que su protagonista, después de semejante despliegue emocional y de haber demostrado una energía ilimitada, volvería en breve al escenario para una segunda función de sábado.

Finalmente, después de una eterna campaña electoral, esta llegará a su término el domingo 19/11. Una elección con final abierto. Todo balotaje más que elección es una opción, en este caso entre Massa y Milei.

Top