Opinión
Reclamar por la muerte de la pequeña Morena Domínguez es un acto humanitario de justicia. Poner en el mismo nivel la muerte de Facundo Molares, es un acto miserable de manipulación política.
En las últimas horas del próximo domingo tendremos una radiografía seria y cierta de dónde está parado electoralmente nuestro país. Sabremos, sin lugar a dudas, cual es la musculatura real de cada uno de los candidatos que anhelan sentarse en el sillón de Rivadavia a mediados de diciembre. Podremos evaluar qué encuestas merecen ser tenidas en cuenta de cara a los comicios generales del mes de octubre y cuáles se habrán hecho acreedoras a una deshonrosa jubilación.
Votar o Elegir - Por Carlos Mira
Escrito por Carlos Mira
El salvaje asesinato de Morena cometido en Lanús cuando la chiquita de 11 años llegaba al colegio, inmediatamente desenpolvó varios hechos, que si bien habían tenido trascendencia en su momento, ayer recobraron una indignación generalizada.
Michael Foucault examinó la “microfísica del poder”: cómo se manifestaba capilarmente en sofisticados mecanismos de control derivados de diseños institucionales que en sí mismos reflejaban sistemas de poder y de ese modo reproducían su influencia. La sensación predominante en esta opaca campaña de cara a las PASO que tendrán lugar el domingo es la inversa: vemos una resignación de la política a ejercer el poder y a plantear debates con densidad, profundidad y ambición proporcionales a la gravedad de la decadencia secular en que está inmerso el país.
En las elecciones presidenciales de 2019, la fórmula del Frente de Todos que encabezó Alberto Fernández obtuvo casi 13 millones de votos y la de Juntos por el Cambio, que postulaba la reelección de Mauricio Macri quedó más de 2 millones de votos debajo de ella. En términos porcentuales la distancia se disimulaba un poco: 48 contra 46,3 por ciento. Aquel año votaron 27.525.103 ciudadanos, el 81,3 por ciento de los empadronados. Es muy improbable que en el ciclo de comicios que se inicia el próximo domingo con las PASO se alcancen esas cifras.
Afirmar que la Argentina no tiene arreglo, que en la Argentina todos los políticos son lo mismo o que lo mejor que se puede hacer es tomar la ruta de Ezeiza, no solo es una simplificación, un error, sino también una manera cómoda de desentenderse de los problemas del país, de lavarse las manos con excusas disfrazadas de afirmaciones tan coléricas como livianas, tan contundentes como equivocadas, tan escatológicas como injustas.
En un rompecabezas de proyectos deformados por su empobrecimiento social, un ramal de la línea Roca muestra su historia y algunas postales de la situación actual
Ya son suficientemente conocidas las diferencias entre Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta respecto de la cuestión de la “fuerza”, la “decisión” o la “velocidad” que deben tener los cambios. Incluso son conocidas también las diferencias entre ellos respecto del mismísimo concepto de “cambio”.
Estamos siendo bombardeados por irresponsables y anti patrióticas arengas que indicarían que no hay una Argentina sino dos.
Mejor culpar a la democracia que criticar al peronismo - Por Jorge Fernández Díaz
Escrito por Jorge Fernández Díaz
Alguien debería contar alguna vez la historia del cine a través de sus grandes personajes secundarios. Uno de ellos es indudablemente Kenitai, rastreador que acepta guiar a un teniente joven e idealista con la misión de atrapar a un grupo de apaches renegados. Todo ocurre en el desierto de Arizona, y dentro de La venganza de Ulzana, film de Robert Aldrich que hoy es considerado una auténtica obra maestra.
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En Argentina, casi la mitad de la población incluyendo un enorme y cruel porcentaje de niños, la está pasando muy mal. En Argentina hoy hay hambre, basta ver las escenas dantescas de desesperados faenando animales de camiones que volcaron.
Dura Campaña - Por Enrique Avogadro
Escrito por Enrique Avogadro
“La historia a menudo es producto de la irreflexión. Es una hija bastarda de la
estupidez humana, el fruto de unas mentes obnubiladas, de la idiotez y de la locura”.
- Ryszard Kapuściński
Llega a su fin una campaña devaluada, en la que ya nada sorprende. Unos ignoran la realidad, otros privilegian la pelea fratricida
Sucedió lo que estaba cantado y, por lo tanto, a nadie medianamente informado puede sorprenderlo. El staff del Fondo Monetario Internacional dio la luz verde para desembolsar unos U$ 7.500 MM a nuestro país. El monto está dentro de la lógica de las cosas: se trata, en definitiva, de asientos contables que otorgan la posibilidad al fisco nativo de recuperar los pagos correspondientes a julio -que se pagará hoy con yuanes y un crédito puente, gestionado de emergencia, con la Corporación Andina de Fomento, acompañado de una operación colateralizada con una porción de las tenencias de oro- y a agosto que habrá de efectivizarse en los próximos días.

