Opinión

El 19 de noviembre tendrá lugar la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. El día siguiente es feriado, en conmemoración de la batalla de la Vuelta de Obligado, a raíz de una ley impulsada por el kirchnerismo que, en homenaje al dictador Juan Manuel de Rosas, consagra esa fecha como Día de la Soberanía Nacional. La existencia de ese feriado determina que del 18 al 20 transcurra un fin de semana largo, en el que muchas personas suelen viajar a lugares turísticos en coincidencia con el inicio de la temporada estival.

Un escritor lúcido, que es un viejo amigo, me dijo hace unos días: “Tengo un divorcio emocional con la sociedad; no puedo referirme a ella sin insultarla”. Con esa frase dolorida y políticamente incorrecta daba por cancelada cualquier intervención pública, y asumía una especie de exilio interior. Interesa el sentimiento no solo por su carácter lacerante, sino porque pone en palabras el vasto desencanto de muchos argentinos que quieren entrañablemente a la Argentina y no pueden ser indolentes frente a su descomunal descomposición, ni cínicos o irresponsables frente a un dilema electoral entre dos esperpentos.

Hace unos días salió una solicitada firmada por personas de la cultura, del arte, de la comunidad académica, algunos de ellos conocidos por ser anti peronistas. La solicitada apoyaba al candidato de Unión por la Patria (UxP) Sergio Massa, en el próximo balotaje del 22 de octubre de 2023.

“A veces, uno sabe de qué lado estar simplemente viendo quiénes están del otro lado”.
-
Leonard Cohen 

Las cuentas están a la orden del día y no se trata de nada en lo cual tengan arte y parte los contadores o los economistas. Quienes se desviven haciendo cálculos son los equipos de campaña de los dos candidatos que disputarán el ballotage el domingo l9 de noviembre. Y también, por razones que no requieren explicación, Javier Milei y Sergio Massa.

El orden global surgido al fin de la Guerra Fría parece estar en entredicho. A la pandemia del COVID 19 le siguió la invasión rusa a Ucrania para concluir en los trágicos acontecimientos del primer sábado de octubre, con el ataque terrorista que sufrió Israel por parte de Hamas

El 19 de noviembre próximo se pone en juego el título de estas breves reflexiones, y según sea la decisión que la sociedad adopte al respecto, podríamos asistir al triunfo de Sergio Massa sobre Javier Milei. Es decir, la confirmación de que sufrimos el síndrome de Estocolmo y nos simpatizan como siempre nuestros carceleros.

-Voy a entregar el poder cuando termine mi mandato…
-No voy a nacionalizar los medios de comunicación…
-Cuba es una dictadura…
-Voy a convocar al capital privado para que invierta en Venezuela…
-Yo no soy el diablo…

- Hugo Chávez, antes de las elecciones de 1998

Cuarenta años después del triunfo de Raúl Alfonsín la democracia con la cual se educa se come y se cura muestra una performance decepcionante. Pobreza en niveles inéditos, economía al borde una vez más de la hiperinflación y el gobierno de turno dando muestras grotescas de ineptitud. Falta de combustibles, de insumos médicos, de alimentos en los supermercados, entre otras penurias tan innecesarias como injustificables

Sobre el cierre de la campaña electoral que signaba el retorno a la vida democrática, un hecho en la escena internacional concitó la atención cuando, en aquella última semana de octubre de 1983, los Estados Unidos invadieron la isla caribeña de Granada.

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