Opinión
Motosierra 2, el delicado punto de inflexión de Milei - Por Jorge Fernández Díaz
Jorge Fernández Díaz
Gobernar es el arte de crear problemas y mantener a la población en vilo con sus soluciones, ironizaba el poeta Ezra Pound. Después de haber realizado el “mayor ajuste de la historia”, Javier Milei se ve obligado a repetir la hazaña y a lanzar a tambor batiente el plan Motosierra 2, aunque sabe de sobra que segundas partes nunca fueron buenas. Recortará casi 2,5 billones de pesos, pero no de la “casta política” sino principalmente de la educación, la salud y la ciencia. Sufrirán, entre otros, la alfabetización, la infraestructura escolar, los medicamentos para pobres, los programas de prevención del cáncer y otras enfermedades; los fondos para trasplantes y las transferencias a provincias para rutas y para ayudas a personas y asignaciones familiares.
Javier Milei sabe que, si desde hace dos meses sólo se habla de las trapisondas de un insignificante funcionario suyo y que eso le está tapando las facetas positivas de su gobierno, no es por culpa de nadie más que de sí mismo al defender lo indefendible. Por eso esta vez el enojo que demuestra no es por estrategia ni por personalidad, sino por impotencia y/o desesperación. Es un enojo del presidente con el presidente.
Resignados a que será inevitable convivir con el escándalo hasta que el jefe de Gabinete presente por fin su declaración jurada, en la mesa política del Gobierno esperan que al menos el caso no arroje más novedades y vaya perdiendo fuerza; Milei necesita dejar atrás el asunto para la etapa que viene: la campaña por la reelección.
Milei, espejo de una sociedad fracturada: el producto, no la causa, de la violencia afectiva argentina - Por Ricardo Raúl Benedetti
Ricardo Raúl BenedettiEl 14 de mayo de 2026, en una entrevista en el streaming Carajo, el presidente Javier Milei lanzó una andanada de insultos contra la periodista Débora Plager: la llamó “cómplice de asesinatos”, “cómplice de genocidio” y “sorete”, vinculándola a la ley de aborto y a la caída de la natalidad. No fue un exabrupto aislado.

Consciente de la labilidad del apoyo obtenido, Milei apuesta toda su suerte política de 2027 a lograr llegar a las elecciones con el tan mentado cero coma algo de inflación en los meses previos a la votación.

“La mejor manera de predecir el futuro es crearlo”.
Peter Drucker
A esta altura del mandato, ya nadie duda de la incapacidad del Gobierno para comunicar eficientemente sus muchos logros e impedir que otros temas ríspidos los opaquen; el riesgo que todos corremos es que ese cúmulo de errores agote la paciencia social y, aún con una oposición atomizada, nos haga retroceder, después de tantos esfuerzos, a un nefasto pasado de emisión desmedida y rampante corrupción.
Es una buena noticia para los argentinos que la inflación haya bajado un punto, algo menos que un punto. Buena noticia, porque desde hacía algo así como cinco meses que este termómetro venía subiendo. Gente de mala fe, sugería que el índice inflacionario de Milei supera al que dejó Cristina en 2015.
El proyecto impulsado por Carolina Losada reabre un debate sensible: cómo evitar que la sospecha sobre las víctimas termine debilitando el acceso a la Justicia.
Este señor Adorni presumía de no ser de las dirigencias tradicionales, que no era Casta. Efectivamente, nunca tuvo actuación dirigencial y eso preocupa, porque muestra que la podredumbre está arraigada en amplios sectores sociales.
El establishment inició un movimiento para buscarle un relevo a Milei, en caso que la economía no reactive y se hunda su reelección. Quieren evitar que gane Kicillof.
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Camino por calle San Martín en dirección a Boulevard Pellegrini. Un cielo azul, despejado y bondadoso que los santafesinos disfrutamos en otoño. No es poca cosa: el cielo está con nosotros. Una pareja camina con una nena de nueve o diez años. Van a la marcha en defensa de la universidad. La nena con una remera que dice UNL.
No existen hoy evidencias de que el peronismo esté interesado en tumbar a Milei. Es una novedad histórica de la que poco se habla. Habituado a cobijar sectores proclives a desalojar antes de hora a los presidentes no peronistas -de allí viene, por ejemplo, el llamado “club del helicóptero”-, el peronismo se exhibe ahora aletargado, acaso inerte, algo reseco.
Por momentos el caso Adorni aburre pero —instalado en todos los medios de difusión y en las redes sociales— no ha hecho más que escalar en punto a su calado político a partir del día que el jefe de gabinete tomo la decisión de subirla a su mujer al avión presidencial para que fuese parte de la delegación argentina que acompañaría a Javier Milei a los Estados Unidos.
Avances judiciales en la causa por las maniobras con el dólar oficial y el procesamiento de Viviana Fein reabren dos de los expedientes más sensibles de los últimos años en la Argentina.

