Opinión

Marcelo LongobardiAvances judiciales en la causa por las maniobras con el dólar oficial y el procesamiento de Viviana Fein reabren dos de los expedientes más sensibles de los últimos años en la Argentina.

Una relación demasiado próxima entre el periodista y la fuente convierte al periodista en un transmisor de propaganda en lugar de entrevistador. Pero Fantino fue sincero al decir que no era un reportaje, sino una conversación la que mantenía el jueves con Manuel Adorni. También Trebucq, al pedirle disculpas al Presidente y encogerse de hombros cuando Milei lo regañaba en vivo. Majul, en cambio, como Patricia Bullrich, sabe salir a tiempo, aunque probablemente la repetición de la táctica la vuelva ineficaz al hacerla obvia.

Con gestos casi diarios, Patricia Bullrich construye. No sabe bien todavía para qué exactamente lo está haciendo, pero lo hace persistentemente. Sabe que lo suyo incomoda a los ahora propios, pero no le importa. Más bien, es ese su íntimo objetivo. O mejor dicho, que eso suceda no le incomoda y hasta piensa que le conviene.

Cuando un liderazgo se basa en la confrontación, la exigencia de lealtad absoluta y el aislamiento del poder, hay peligro de una deriva autoritaria.

 

Esta semana los bienes y gastos no declarados por Manuel Adorni, rozaron el millón de dólares. Y aun así se niega en demostrar de modo inmediato cómo los obtuvo, tal cual se lo pidió explícita y públicamente Patricia Bullrich, sin dudas el personaje político central de estos días, no solo porque "toreó" al jefe de gabinete, sino porque se le "insurreccionó" al propio presidente Javier Milei en un tema que él considera vital.

En millones de hogares argentinos la escena se repite con una precisión incómoda: el sueldo entra el primero de cada mes… y antes del veinte ya desapareció. No porque alguien gaste de más. Porque no alcanza. La luz sube. El gas sube. Las expensas suben. Los ingresos, no. Y no, no es una “sensación”. 

Carlos ManfroniAclarémoslo desde el comienzo. La pregunta apunta únicamente a dilucidar si los juicios a los miembros de las Fuerzas Armadas y Fuerzas de Seguridad impulsados durante el kirchnerismo se iniciaron y desarrollaron de acuerdo con la ley aplicable. No nos estamos refiriendo acá a una cuestión de justicia. Contra lo que suele repetirse en el lenguaje coloquial, los jueces no están para hacer justicia, sino para aplicar la ley, sobre todo en temas penales. Si el objetivo fuera hacer justicia, la acción de los justicieros nada tendría de reprochable.

“En un país donde la pobreza y el analfabetismo eran endémicos, las prisas por cambiar en  un par de años lo que habría tardado el tiempo de una generación, resultaban mortales”.

 Arturo Pérez-Reverte

Jorge RaventosEl gobierno no ha conseguido clausurar el tema en el que se desangra desde hace dos meses: las sospechas sobre inconductas de su jefe de gabinete. El culebrón, abierto a raíz de la decisión del funcionario de sumar a su esposa al vuelo oficial que llevó al presidente Milei a Nueva York a mediados de marzo, se extendió en sucesivos capítulos más o menos escandalosos y hoy da trabajo a la Justicia, que investiga la situación patrimonial de Adorni a partir de su encumbramiento político, a la luz de gastos que superarían los 800.000 dólares.

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