Opinión

“Ingenuo, crees que viajando te alejas de tus problemas, pero tus problemas viajan contigo”, le dijo Séneca a su sobrino Lucilio, gobernador de España en la época en que era una provincia del Imperio Romano.
“La mentira en el mando nunca es una buena línea de actuación”.
Santiago Posteguillo
Hoy, que comienza el otoño, lamentablemente se ratifica que siempre quienes ejercen el poder en la Argentina hacen todo lo posible para arruinar cada posibilidad que se les presenta de mejorar nuestro futuro; como dijo alguna vez John Quinton, "Los políticos son personas que, cuando ven la luz al final del túnel, van y compran más túnel". En muchos casos, además, cuando el mundo hace llover sopa sobre nosotros, insisten en intentar beberla con tenedor.
Recuerdos personales y análisis histórico de Roberto Azaretto, acerca de los años previos al golpe militar de 1976, en particular de las secuelas de brutal violencia política ocurridas durante el gobierno peronista de 1973-76, violencia que anticipó lo que con los militares se transformaría en política central de Estado.
Un 24 de marzo, hace 50 años, se iniciaba la última dictadura militar. Muchos argentinos creyeron que era una insurrección militar más de la larga serie iniciada en septiembre de 1930, que inauguró el círculo vicioso de la inestabilidad institucional y la violencia política en nuestro país, un ciclo que sería finalmente interrumpido con la instauración democrática liderada por Raúl Alfonsín en 1983.
Dejar de callar y dar el próximo paso: lo que vi en el acto del PRO en Parque Norte – Por Ricardo Raúl Benedetti
Ricardo Raúl Benedetti
Llegué a Parque Norte con la libreta en la mano y el radar encendido, como siempre. No era una cobertura más. Era el momento en que el PRO, después de meses de acompañar en silencio un rumbo que no le pertenecía del todo, intentaba recuperar algo más que volumen: intentaba recuperar sentido.
Andrés Malamud, uno de los más destacados politólogos argentinos, escribió sobre Raúl Alfonsín a unos días de su fallecimiento. En el Día del Militante Radical recuperamos sus palabras.
En un gobierno cinematográfico, lo importante es la película; la batalla ganada por Sturzenegger a los laboratorios nacionales; los sentimientos persecutorios ante el video de los Adorni abordando un avión privado; ¿Ya aparecieron las facturas del viaje?
Manuel Adorni no es un corrupto como Amado Boudou, Julio De Vido, José López o Ricardo Echegaray —para nombrar, tan sólo, algunos personajes emblemáticos de esa fenomenal asociación ilícita que fue durante tantos años el régimen kirchnerista.
La Argentina asistió ayer a una escena que, por su potencia simbólica, trasciende largamente el episodio judicial concreto. Quien durante años encarnó el epítome del poder total —rodeada de liturgia, privilegios y una narrativa de intangibilidad— fue obligada a descender a la condición más elemental de cualquier ciudadano frente a la ley: dar su nombre, su apodo, la filiación de sus padres y detallar sus antecedentes penales ante un funcionario judicial común y silvestre. Para cualquiera, un trámite; para quien se creyó por encima de todos, una humillación mayúscula.
Basta de eufemismos. La causa que involucra a Javier Milei y su hermana Karina es un escándalo con olor a poder - Por Eduardo Feinmann
Eduardo Feinmann
La causa $LIBRA no es una irregularidad. No es un error técnico. Es un escándalo con olor a poder.
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Según colegas periodistas que lo conocen al venerable Manuel Adorni, desde tiempos no tan lejanos cuando, al decir de Celedonio Flores, “gambeteaba la pobreza en las casas de pensión”, el muchacho era un cronista de aspiraciones modestas cuya máxima aspiración en esos tiempos era comprarse con algún crédito oportuno un departamento de dos o tres ambientes en barrio de Flores.
La Argentina que vende Milei y el clima espeso que se respira en el territorio - Por Diego Genoud
Diego Genoud
La trastienda del país sin fisuras que Caputo promocionó en Manhattan con gobernadores y dueños. Adorni, la inflación y Libra, tres maneras de aplastar el optimismo artificial. Mientras la crisis se profundiza en la economía real, Milei tensa la cuerda y amenaza con liquidar las transferencias que reciben 900 mil personas.
En el último reportaje de Milei, el domingo pasado, entrevistado por Luis Majul, el Presidente respondió a las críticas a sus renovados modos destemplados y ofensivos (Congreso, empresarios) desvinculando estética y ética, reduciendo a la palabra “gustos” (musicales y deportivos: rock o pop, Boca o River) la controversia sobre sus formas, argumentando que eso nada tiene que ver con que lo que dice sea correcto o incorrecto (razón) y bueno o malo (moral).
No es un buen paisaje para el Presidente que lo inesperado se entrevere con lo imprevisto en un mundo extremadamente interconectado.

