Opinión

 

El gobierno nacional da señales de agotamiento como consecuencia de problemas objetivos reales que incluyen sus propios errores.

 

 

Arturo Jauretche, aquel ingenioso articulista del nacionalismo criollo que inventó todo el argumentario descalificador del peronismo y que todavía resulta el Santo Patrono de la militancia kirchnerista, no pudo evitar hacerse amigo de Sebreli.

 

 

 

¿Alguna vez un político argentino probó decir la verdad? Sí. Lo terrible en estos escasísimos casos, es que la verdad no es linda. No solo no es linda, es chocante, macabra. El 10/4/2020, ya en cuarentena, Jorge Fontevecchia entrevistó al Presidente Alberto Fernández para Perfil.


 

 

“Hoy no basta con contar la verdad.  
Hay que destruir las mentiras”.
 
- Javier Cercas

 

No es original decir que el gobierno miente. Viene haciéndolo sobre todo lo que toca. La cuarentena, los testeos, los muertos, los costosos y actuados viajes a China para traer donaciones, las curvas, los gastos de salud, las vacunas, los virtuales asesinatos que se cometen a diario en los hospitales de provincia, con estructuras sanitarias que matan gente, caóticos y vaciados por las satrapías concesionadas en un sistema que la política capitanea y apaña. Muchas de los certificados de defunción bien podrían decir en la causa del deceso “corrupción”, en vez de COVID 19.

 

Tres “relatos” han jalonado estos intensos meses de Alberto Fernández como Presidente. El primero fue su auspicioso discurso ante la Asamblea Legislativa al asumir la Presidencia, en donde se comprometió a restaurar el Consenso del 83 -discurso del cual quedaron sombras nada más, al retomarse muy rápidamente la dinámica de la Grieta-.

 

 

Con el cambio de titular de un ministerio Habitat, Vivienda, Alberto Fernández ha iniciado quizás una segunda etapa de su gobierno.

 

 

No, no estamos hablando de algún nuevo tipo de cotización del dólar. Estamos refiriéndonos al nombre del disco de jazz más vendido de la historia, y el que posee el puesto 12 en la lista de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos (según la revista Rolling Stone). Su título es sugerente: una especie de tristeza. Habría que preguntarle a Miles Davis en el panteón de los inmortales por qué le puso ese título.

 

 

De pronto, como sea, la brecha entre el tipo de cambio oficial y aquellos que definen a los mercados paralelos o informales -el contado con liqui, el MEP y el blue- se achicó de manera considerable en el curso de las últimas dos semanas.

 

 

Son muchas, obviamente, las palabras que podrían definir a este gobierno en particular y al kirchnerismo en general. Corrupto, autoritario, negacionista, abolicionista, hegemónico, vengativo… En fin, son muchos los términos que lo describen.

 

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