Opinión

Javier Milei reforzó esta semana la cruzada contra periodistas y economistas emprendida a poco de frustrarse la designación de Manuel García-Mansilla y Ariel Lijo en la Corte Suprema de Justicia. El Presidente argumenta la necesidad de dar respuestas incómodas a preguntas que también lo son. Si no las efectuase desde la máxima magistratura, tal vez no tendrían la misma repercusión. Omitida ex profeso, esa referencia ineludible es la que confiere el valor de diatriba a sus palabras: quien las pronuncia lo hace con esa investidura.

“Más de una vez he visto desde la ventana a personas que buscan en la basura, seleccionan, acarrean, y cuidan a nuestro planeta porque hacen posible el reciclado. Pero me impactó uno que yo lo veía a la mañana temprano, lo veía a la tarde, a la noche volvía y lo veía también trabajando”, remarcó en el Tedeum del 25 de mayo del año pasado en la Catedral de la Ciudad de la Plata, el arzobispo Víctor Manuel “Tucho” Fernández.

La doctrina bergogliana y sus hitos en 12 años de papado. Por qué es negocio ponerse del lado de las causas justas.

En noviembre de 2024 la Cámara de Diputados le dio media sanción a un proyecto de ley para la Prevención de la Ludopatía. Es urgente la necesidad de que el Senado resista las presiones de “la mafia del juego” y también lo apruebe

Javiel Milei pareciera lamentarse porque la gente no odia lo suficiente a los periodistas. Siempre tan tierno, tan humanista, tan delicado. Karina y Yuyito no me dejarán mentir.

Un siglo y medio atrás, Bartolomé Mitre, dejándose llevar por sus predilecciones ideológicas, declaró muy suelto de cuerpo a Bernardino Rivadavia “el hombre civil más grande de los argentinos”.

Que la gente se muere a nuestro alrededor, es una evidencia; y lo que sentimos al respecto después que desaparecen, y nos genera un sentimiento que los recuerda como irrepetibles, porque de alguna manera dicha muerte los vuelve invulnerables.

Contaba Jorge Bergoglio que, a escasos momentos de su elección papal por el colegio cardenalicio,  su vecino en el conclave, el cardenal Humes, le dijo vas a ser tú pero ¡No te olvides de los pobres”!

Javier Milei dijo que el Papa Francisco es el personaje más importante de la historia argentina. Podría haber dicho que era el más importante del mundo o del planeta.

En una reciente memoria literaria y crepuscular, pero de una implacable lucidez melancólica, un escritor español que ha sido emblema de la socialdemocracia europea retrata a su generación y asevera que a medida que uno se hace mayor, va abandonando “los ideales de juventud y, sin darse cuenta, se encuentra un día convertido en un reaccionario”. El libro, que no se publicó en la Argentina, se llama Una historia particular y su autor es nada menos que el gran Manuel Vicent.

Top