Opinión

Sería ideal que la izquierda populista encarnada hoy por el kirchnerismo, viese en la justicia independiente la erradicación dela miseria y la ignorancia, sin aferrarse obsesivamente a un igualitarismo duro y delirante, evidenciando no haber digerido aún sus estruendosos fracasos precedentes. 

De cómo Javier Milei busca fusionarse, como si fueran una sola persona, con Donald Trump para entre ambos y algunos pocos aliados más, salvar al mundo de la ideología zurda woke. Y mientras ellos buscan salvar al mundo, Elon Musk busca dominarlo. Veremos cómo les va.

“El argentino es un individuo, no un ciudadano”. 
-
Jorge Luis Borges

En los Estados Unidos y en la Argentina se busca fracturar la trayectoria de las democracias en un antes y un después. Parecidos y diferencias entre Trump y Milei.

La Argentina siempre tendrá realidades paralelas. Tres gobernadores de los territorios más mileístas de la Argentina creyeron haber encontrado un antídoto contra una temida avalancha de votos libertarios. Ajeno a esos ensayos, Milei flotó esta semana entre los premios en cenas de gala, un avance importante para un acuerdo con el FMI, el privilegio de asistir a la asunción de Donald Trump y el regreso como una figura llamativa al Foro de Davos.

Dejemos por un instante las novedades de Washington y las bravatas de Javier Milei en Davos y regresemos a la Argentina, donde su actual presidente está realizando la gestión más importante de la historia nacional y, seguramente, del mundo.

Amintore Fanfani es reconocido como un gran protagonista y constructor de la Italia moderna, pero se conoce menos como pensador, cuando refutó las tesis de Max Weber sobre el protestantismo y el capitalismo.

Los presidentes democráticos nunca logran todo lo que se proponen, al margen del contexto y de las limitaciones institucionales a las que están sometidos.

Martín Gurri, un escritor hoy muy reconocido porque anticipó la llegada del primer Trump en 2014, analiza la gran influencia que Milei tiene en el segundo Trump. Sobre todo por su interés en adoptar las propuestas desreguladoras de Federico Sturzenegger.

En los hechos, el GBA ha quedado afuera del estado de derecho. La ley ha sido sustituida por los códigos tumberos impuestos por un abanico polimorfo de delitos: desde bandas de sicarios adolescentes motoqueros autónomos o comisionados por desarmaderos hasta búnkeres narcos, como el caso de Morón a principios de este mes.

Top