Opinión
Los audios de Spagnuolo provocaron una crisis en el elenco oficial que, después de las elecciones, deberá reciclarse con un nuevo esquema de política económica y, en especial, con un nuevo elenco que se encargue de gestionar la política.
Hay más de cuarenta visitas acreditadas de Diego Spagnuolo a Balcarce 50 y a la quinta presidencial de Olivos. El ex director de la Andis -Agencia Nacional de Discapacidad- era hasta hace poco tiempo abogado personal de Javier Milei y había figurado en una lista de candidatos a diputados por La Libertad Avanza cuando esta agrupación estaba en pañales. En virtud de las mencionadas razones se supone que el jefe del Estado le confió el manejo de la Agencia de la cual acaba de ser despedido, sin demasiados miramientos.
Durante muchísimo tiempo fue común recurrir a la prueba de fuego para averiguar si el acusado de un delito grave era o no culpable. Las leyes anglosajonas establecían cuántos pasos debía caminar el incriminado sosteniendo en las manos un hierro ardiente. Si lograba llegar al final sin soltarlo era proclamado inocente. Si no, se lo condenaba a muerte. Cuando corría la Edad Media se sobrentendía que Dios ejercía un arbitraje celestial ciertamente infalible gracias al cual quienes no hubieran hecho nada malo pasarían la prueba exentos de daño. Y viceversa.
Francamente me resulta difícil recordar en los últimos años una metralleta de hipocresías -disparadas con la repetición de un alienado- como las que el kirchnerismo disparó desde el jueves hasta ayer respecto de lo ocurrido con los audios del director de la Agencia Nacional de Discapacidad.
El Presidente sigue creyendo que arrasará en las elecciones y descuida a los aliados. La boleta libertaria que encabeza Espert.
Tantas sandeces, hipocresías, manipulaciones y camelos; tantos malentendidos y sainetes mediáticos se han sucedido durante los últimos diez días que si Cohn y Duprat lograran sublimarlos a través de la ficción ya tendrían asegurada la secuela de Homo Argentum. La conversación pública, en redes y medios, fue una patética tormenta de agravios cruzados desde que el Presidente de la Nación decidió en un arrebato acomodar la película dentro de su propia y arbitraria subjetividad; se apropió indebidamente de ella y la impuso sin escuchar objeciones dentro del taller de adoctrinamiento de sus ministros y candidatos, y en el centro mismo de la batalla electoral.
“Los países pobres lo son porque quienes tienen el poder toman decisiones que crean pobreza. No lo hacen bien, no porque se equivoquen o por su ignorancia, sino a propósito”.
- Daron Acemoglu y James A. Robinson
El gobierno libertario se hundió en el único pozo que debía sortear: la endémica corrupción de la política argentina.
Hay dos hechos que me impactaron del impactante escándalo de corrupción que en estas horas salpicó al Gobierno.
Homo Argentum no tiene relación con las batallas culturales de los políticos. La inmensa mayoría de sus espectadores no la consideran ni kirchnerista ni mileísta ni de ningún signo político. Sienten que habla de todos nosotros, los argentinos, con sus defectos y sus virtudes, de cómo fuimos, cómo somos y cómo probablemente seguiremos siendo.
Más...
Llevo décadas cubriendo gobiernos y no encuentro un caso de corrupción simbólicamente comparable a la denuncia del propio abogado de Javier Milei sobre su hermana –500 a 800 mil dólares mensuales de coimas de laboratorios– que incrimine también al Presidente por encubrimiento.
El nuevo escándalo de corrupción que salpica a Karina Milei vuelve imposible separar su figura de la de su hermano. La relación simbiótica entre ambos expone que, si ella cae, el impacto alcanzará al Presidente.
Por ser Estados Unidos tan grande y opulento, Trump puede darse el lujo de soñar con la autarquía, pero la Argentina no puede aspirar a recrear dentro de sus propias fronteras un simulacro de la economía mundial.
Es posible que, en punto a la confección de las listas partidarias para las elecciones que se nos vienen encima —la primera, específicamente bonaerense, el 7 de septiembre, y la otra de alcance nacional, el 26 de octubre— no haya diferencias manifiestas entre los distintos partidos políticos que en esas fechas dirimirán supremacías con el propósito de hacerse de la mayor cantidad de diputados y senadores posibles.

