Opinión
Aun cuando en público los Milei aparentan no haber sentido el golpazo en carne propia que sufrieron en los comicios que acaban de substanciarse en la provincia de Buenos Aires, la procesión va por dentro.
La primera frase que recuerdo del discurso del presidente emitido por cadena nacional el pasado lunes es: “Lo peor ya pasó”, una manera si se quiere astuta de sugerir de que hemos estado transitando por las orillas del infierno y ahora nos aguarda un futuro dichoso.
Como un hábil político, Javier Milei logró hablarle a la cima y a la base de la pirámide al mismo tiempo. Ratificó el equilibrio fiscal como "ley tallada en piedra de su gestión" y anunció aumentos por encima de la inflación en universidades, discapacidad y jubilaciones.
El kirchnerismo es una suerte de fentanilo contaminado - Por Carlos Berro Madero
Carlos Berro Madero
La unión de la política y los negocios, propiciando el debilitamiento de los sistemas de seguridad que protegen al individuo dentro de una sociedad y la renuncia a cualquier planificación virtuosa a largo plazo, fueron las bases sobre las que asentó el kirchnerismo su poder.
Un discurso para recuperar la confianza; el Gobierno de nuevo entre “normales”; anatomía del voto al CIAS; los cambios de LLA y el PJ; la suba del dólar y los temores del mercado.
Nadie dudaba de que, después del desbocado populismo económico del kirchnerismo, coronado con el irresponsable “Plan Platita” con que Sergio Massa soñó ganar las elecciones presidenciales de 2023, era imprescindible un importante ajuste fiscal.
“Como si hubiera una región en que el Ayer pudiera ser el Hoy, el Aún, el Todavía”.
- Jorge Luis Borges
Las elecciones del 26 de octubre, ganándolas o perdiéndolas, no serán tan determinantes en el futuro de Javier Milei y su gobierno como el día después. Porque su gobernabilidad depende de ejercer una autoridad política que aún no demostró y reconstruir los acuerdos políticos que incomprensiblemente destruyó. En vez de ceder la política a quien llama "El Jefe".
El natural instinto humano de preservación intenta buscar normalidades incluso donde no las hay.
El dilema de Kicillof y la oportunidad de Provincias Unidas – Por Jorge Fontevecchia
Jorge Fontevecchia
El ganador de las elecciones de medio turno no repite su resultado en las elecciones presidenciales siguientes. Horacio Rodríguez Larreta fue el claro triunfador de las elecciones de 2021 y perdió en 2023. Sergio Massa fue claro ganador de las elecciones de 2013 y perdió las de 2015.
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No puede haber contemplaciones con los funcionarios que medran con la salud pública. El sistema requiere profundas reformas, pues el porcentaje del PBI que se invierte es alto, pero entre mala administración, superposiciones, derroches y corrupción no están los servicios al nivel que se requiere.
La corrupción no se combate con discursos indignados, se combate con transparencia en la gestión
“Es una pareja perversa, que goza de la crueldad y además está llena de codicia”, dijo Elisa Carrió en una cruda definición de Javier y Karina Milei. Y agregó respecto al Presidente: “Creo que, si este hombre sigue teniendo legitimidad, podemos ir hacia un régimen perverso y autoritario”.
Derrotas, vetos, (des)acuerdos y el plebiscito del pato rengo - Por Jorge Raventos
Escrito por Jorge Raventos
La mañana del último domingo, cuando abrieron las mesas de votación en la provincia de Buenos Aires, algunas figuras del Gobierno ya intuían la derrota que dictaminarían las urnas, aunque todavía no imaginaban el tamaño de la caída. “Convertimos una elección de distrito, en la que se disputan cargos legislativos provinciales y municipales, en una competencia protagonizada por el Presidente”.

