Opinión

Javier Milei construyó una singular narrativa en su exitoso camino a la Casa Rosada. Interpretó como ningún otro candidato el humor social predominante. En especial, el hastío frente a un aparato estatal tan gigantesco como ineficiente. Definió un enemigo poderoso, “la casta”, con privilegios inaceptables consecuencia de su capacidad para controlar los resortes de la política, responsable de todos los males del país. Más aún, se alineó con los arquitectos de la Argentina próspera y moderna de la generación del 80, de quienes quiere ser su heredero y exégeta, sobre todo de Juan B. Alberdi y Julio A. Roca.

Ha sido tan destructiva la crisis económica en Argentina, que sólo una pequeña minoría siente interés en los asuntos que motivan controversias furibundas en países más prósperos.

La incertidumbre parece ser el rasgo dominante de los argentinos en este pringoso verano de 2024. La incertidumbre con algún toque de miedo y algún resquicio de esperanza. No se trata de optimismo o pesimismo, esos antagonismos que en política no suelen decir nada importante.

El estado de libertad en el seno de la sociedad proviene siempre de una pluralidad de fuerzas que se resisten y equilibran al mismo tiempo, con el fin de promover el bien común. Esa es, en prieta síntesis, la esencia filosófica del liberalismo.

Un vicepresidente, como el nombre del cargo se ocupa de recordarlo cada vez que alguien lo dice, está para asumir la presidencia en caso de necesidad. Pero algo así no sucede en la Argentina desde hace cincuenta años y no precisamente porque el último medio siglo hubiera sido magro en vacancias presidenciales.

Los ejemplos médicos aburren. Lo sé. Pero son tan gráficos; transmiten, muchas veces, tan bien la necesidad de la acción urgente (porque lo que está en riesgo es la vida) que son insustituibles.

Si el cambio que encabeza Milei fracasa, el populismo volverá a reincidir en políticas fallidas con eje en el pobrismo distributivo y su contracara de capitalismo de amigos; vuelta a la decadencia con final abierto

Javier Milei asumió la presidencia de la Nación el 10/12/2023 y 10 días después dio a conocer un mega Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU 70/23) que consta de 366 artículos. El capítulo IV ya trajo problemas.

“Considera en poco al león que derrota al enemigo; el verdadero león es aquél que se derrota a sí mismo.” 
- Yalal ad-Din Muhammad Rumi

Macri, Bullrich y la CGT coinciden en un diagnóstico: entre febrero y marzo estallará una crisis que obligará a Milei a cambiar el gabinete.

Top