Opinión

Archivo:JuanBaustistaAlberdi.JPGEn este artículo, nos interesa señalar que la filosofía que subyace a la Constitución argentina expresa una combinación de tradiciones -presentes a lo largo de la historia del país- que permite albergar políticas públicas muy diversas, pero no, simplemente, cualquier política.

Si la economía no logra traducir la estabilidad en bienestar tangible, el “síndrome del tercer año” puede volver a activarse en su forma más conocida: frustración social, conflicto y desgaste acelerado del capital político.

El año finaliza y tal vez sea recordado como el final del orden establecido al finalizar la guerra mundial en 1945 abandonando hoy EE.UU. las ideas integracionistas para volver a las aislacionistas, mientras que países como la Argentina necesitan del multilateralismo para preservar sus intereses, su integridad, su independencia.

Al momento de hacer una síntesis y compendio de los dos primeros años de gestión de Javier Milei —algo que, a esta altura del calendario, parece obligado— los planteos de carácter teórico de eterminados economistas y politólogos no siempre se corresponden con el análisis de la gente de a pie. 

Concluye 2025 en un mundo atravesado por cambios tan veloces que no nos dan respiro. Todo vuela, dura nada. Guerras y amenaza nuclear.

Eterna discusión entre economistas ortodoxos y heterodoxos. ¿Que tipo de gasto público hay que bajar para que se reactive la economía? El caso argentino y las asignaturas pendientes.

Un país donde es excepcional lo que debería ser habitual. ¿Ejemplo? Uno muy reciente. El país tendrá presupuesto por primera vez desde 2023.

El presidente sorprende con un mensaje que insta a los argentinos a prepararse para reformas drásticas, evocando escenas de tensión dignas de un drama hollywoodense.

Gustavo GonzálezQue Javier Milei sea el candidato que con más coherencia intentó llevar a la práctica lo prometido en campaña y que, a su vez, sea el presidente más transparente que recuerdo, no significa un elogio sino una interpretación a partir de lo que produjo en estos dos años. Y que ratifica semana a semana.

El Congreso acaba de darle a Javier Milei su primer presupuesto nacional, donde el tema educativo fue el único que generó polémica. Por su lado, el presidente acaba de darle a sus ministros un libro a partir del cual les propone librar la batalla cultural. Batalla que explicitará en el foro de Davos si repite la misma cantinela que el año pasado.

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