Opinión
Adjudicar una fuente divina a esa doctrina política es un dislate antidemocrático sin ningún fundamento filosófico, pero le cae como anillo al dedo al súbito giro nacionalista que acaba de adoptar el Gobierno
Los datos no acompañan a un relato oficial que no consigue convencer a quienes deben decidir inversiones.
La economía bajó un cambio, pero el armado político funciona - Por Sergio Crivelli
Escrito por Sergio Crivelli
La caída de la actividad en julio fue una señal negativa para el plan Caputo, pero no impidió a Milei seguir avanzando con su agenda y sus alianzas en el Congreso. El PJ, paralizado.
Más pobreza, menos actividad y un riesgo país en alza inquietan al oficialismo, a la oposición, al empresariado y a la Iglesia. En Nueva York, Milei prometió el mejor año de la historia para 2028 si es reelecto, Kicillof buscó seducir a los inversores y Máximo Kirchner volvió a complicarle la foto.
Esta semana neoyorkina del presidente tuvo otro protagonista: el precandidato presidencial Axel Kicillof. El bonaerense no solo fue a darse una “ducha de mercado”, sino que además tuvo como invitado especial al inefable José Luis Manzano. El multi-tentáculo mendocino no da puntada sin hilo y sus apuestas tratan de ponerle un guarda-rail a la política argentina. Algo así como ser él mismo una política de Estado.
Decirle inútil a las Naciones Unidas no fue un diagnóstico falso, pero fue un error político de Javier Milei cuando estaba reclamando la soberanía de las Islas Malvinas, usurpadas hace casi 200 años. Subrayar que ese archipiélago es una causa nacional fue un acierto descriptivo, aunque debió expresar también que se trata de un profundo sentimiento de la sociedad argentina. Pero suponer que los británicos negociarán si se los lleva a los empujones o esperar que se sienten a conversar mansamente dispuestos a entregarle las islas a la Argentina son vagas ilusiones desvinculadas del más elemental realismo.
Nada garantiza que la Pato Bullrich pueda lograr ahora una odisea parecida a la que el León Milei logró al ganarle a ella hace tres años, ganándole ahora ella a él. Ella lo sabe y Milei lo sabe. No obstante, ninguno de los dos subestima al otro.
Los poderosos fantasmas que amenazan, de nuevo, el futuro de Javier Milei - Por Ernesto Tenembaum
Ernesto Tenembaum
La contundencia de algunos datos económicos genera un angustioso interés por la capacidad del Gobierno de entender y procesar el desafío que enfrenta
Llegó la hora del superávit por producción e inversión, no solo por mero ajuste - Por Roberto Azaretto
Roberto Azaretto
Para producir más se necesita infraestructura de transporte y energía, educación de calidad, institucionalidad, tecnología, ciencia. Pero el gobierno, en vez de promover el incremento de recursos fiscales por aumento de producción, productividad y competitividad, solo se limita a la motosierra torpe que provoca reducción de ingresos.
Un Milei místico que necesita un milagro - Por Jorge Fernández Díaz
Escrito por Jorge Fernández Díaz
De los muchos asombros dialécticos que Javier Milei nos prodigó durante su última visita a Nueva York, quizá el más significativo esté contenido en esta breve paráfrasis: “La vida y el bien de un lado, la muerte y el mal del otro. No hay tercer camino. No se dejen engañar. O eligen el bien o eligen el mal. Si elegimos el bien, prosperamos. Si elegimos el mal, nos hundimos. No hay mucho más que hacer. Está todo dentro de nuestras manos”.
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Milei viajó a Naciones Unidas y se mostró tan bestial como es. Kicillof también viajó a Nueva York y trató de explicar que no son lo que todos sabemos que son.
Por el momento Milei puede dormir tranquilo. Por lo menos con relación a los que anuncian un estallido económico y una rebelión social.
“Las personas viven, en general, el presente con una cierta ingenuidad”, escribió Freud en su ensayo El porvenir de una ilusión. Refiriéndose a la religión, pero trasladable a cualquier creencia, explicaba que cuanto más insoportable resulta una realidad, mayor es nuestra necesidad de creer en algo que promete corregirla.
“Se suele decir que la historia la escriben siempre los vencedores, pero en el caso de la guerra civil … quienes más la han hecho han sido los simpatizantes de los perdedores”.
Antony Beevor
En el marco de la Asamblea General de la ONU, una organización que ha perdido toda relevancia, quien dio una magnífica lección que debiera dar vergüenza a varios de sus homólogos de la región – Javier Milei incluido - fue Keiko Fujimori, Presidente de Perú, un país que - en su caso, a través de Sendero Luminoso - sufrió la misma salvaje agresión que Cuba desató contra tantos países latinoamericanos - la Argentina padeció a Montoneros, ERP, etc. - buscando exportar su revolución comunista.

