Opinión

Ya sé que a esta altura casi todos la vimos y que la mitad de la población ha escrito su propia nota crítica sobre Argentina, 1985. Pero esto no es una crítica cinematográfica. Ojalá que la película gane el Oscar, le hagan una estatua a Darín y los argentinos festejemos en el Obelisco. Cinematográficamente, lo merece. No estaría mal tampoco mostrar al mundo un héroe como Strassera y resaltar una de las pocas cosas de las cuales la Argentina nos ha hecho sentir orgullosos: la condena a los genocidas. Pero siempre hay un pero, y en este caso, es la agobiante parcialidad del argumento.

Quedan muchas dudas por despejar en relación al operativo de desalojo de las ocupaciones mapuches en Villa Mascardi

Que muchos políticos kirchneristas inflamados de soberbia, prometan soluciones impracticables a la luz del sentido común, es una prueba más de cuán confundidos andan respecto de los indicios que exhibe la realidad “real”.

Tome un balde de agua. Cuidadosamente vaya derramándolo en el piso. Inexorablemente vera que el hilo del líquido toma un rumbo. No cualquier rumbo: un rumbo determinado. Es el rumbo que le indica el nivel del piso, la inclinación con que fue construido el suelo por el que ahora fluye.

Alberto Fernández reemplazó a tres ministros y designó en su lugar a otras tantas mujeres. Sin embargo, cuesta encontrar algún indicio de que estas designaciones representen algún tipo de relanzamiento, o al menos, de un refuerzo como para enderezar el rumbo de un Gobierno del que no se sabe hacia dónde va.

El tiempo de una superpotencia preponderante parece haber terminado y Washington deberá buscar nuevas alianzas para un nuevo orden una vez terminada la guerra en Ucrania

El desastroso operativo de la policía bonaerense que concluyó con un muerto y numerosos heridos en la cancha de Gimnasia y Esgrima de La Plata y el tardío desalojo de tierras patagónicas usurpadas por violentos grupos autodenominados mapuches tienen en común la incapacidad del Estado para prevenir delitos y garantizar la seguridad de los habitantes. Son indicadores de un Estado ausente y de la republiqueta corporativa en que la inacción cómplice de nuestros gobernantes ha convertido a la Argentina.

Argentina sobrevive el desastre de la inflación, la pobreza, la indigencia creciente, chicos analfabetos y con hambre, moneda destruida y todos los males de la caja de Pandora.

“Como todo revolucionario, si gana instala una dictadura popular: censura, expropia, encarcela,    
tortura y fusila. Si pierde, se refugia en los derechos humanos, se vuelve un demócrata y    
denuncia la persecución, la crueldad, el patriarcado y la falta de libertades civiles”.
      
- Arturo Pérez-Reverte

Página 9 de 356

Top
We use cookies to improve our website. By continuing to use this website, you are giving consent to cookies being used. More details…