Opinión

Julio de 2025 no será recordado como un buen mes en la lucha anticasta que prometió Milei hace dos años antes de las presidenciales. Eso se debe a la confluencia de dos fenómenos inéditos: la embestida parlamentaria del jueves 10, que desafió con fuerza inesperada la hoja de ruta del Poder Ejecutivo, y el espectáculo, el último fin de semana, del cierre de listas para las primeras elecciones bonaerenses desdobladas de la historia, una tomografía del estado regresivo de la política en su conjunto, incluido el oficialismo que decía venir a sanearla.

El Preámbulo de la Constitución Nacional establece como el primer objetivo “constituir la unión nacional”. Al presidente Milei ese propósito le debe parecer escrito por "la casta".

En equipamiento militar, la Argentina está claramente detrás de los países de la región. Como muestran las distintas fuentes (el Centro de Estudios Estratégicos de Londres -ISS-, el Global Firepower Index y el SIPRI de Suecia que estudia el gasto militar), Argentina está relegada respecto a Brasil, Chile, Perú, Colombia y Venezuela.

Si bien no tuvimos nuestra columna de ayer lunes, el espectáculo gratuito brindado por el elenco político de la provincia de Buenos Aires el sábado a la noche cuando, teóricamente, debía operarse el cierre de listas para las elecciones provinciales del 7 de septiembre, no podemos obviarlo porque creo que entrega la sospecha de una evidencia inquietante.

“Quienes se benefician del statu quo son ricos y están bien organizados,      
y pueden luchar eficientemente contra los grandes problemas que les        
arrebatarán sus privilegios económicos y su poder político”.
            
- Daron Acemoglu y James A. Robinson

Quienes reniegan de los pronósticos agoreros, que contagian a los operadores económicos en la Argentina, sacan a relucir algunos datos que darían cuenta de que el proyecto político de Javier Milei goza de buena salud. Uno de ellos es el hecho de que la suba del dólar contra el peso en las últimas semanas no se haya trasladado a los precios y que la inflación de junio no haya arrojado más del 1,6%.

Hay quienes piensan que los "malos modales" del presidente Milei son positivos para imponer su autoridad y así llevar a cabo las transformaciones. Son los que creen que una política de "buenos modales" implica claudicar frente al kirchnerismo y al resto de la casta. Bichos raros.

Mientras el presidente Milei celebra el superávit, crecen las tensiones internas, la morosidad y el dólar.

Por qué la impaciencia y el temperamento de Milei pueden hacer fracasar el plan. Sus peleas en simultáneo contra todos.

Se estima que el PBI por habitante de Argentina en 1910 era el sexto del mundo. Pero un país de ocho millones de habitantes como muestra el censo nacional de 1914 no es una potencia mundial. Noruega o Dubai tienen un PBI por habitante superior a los Estados Unidos, pero a nadie serio se le ocurre calificarlos como potencias mundiales. Ningún dirigente argentino en 1910 decía que éramos una potencia mundial.

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