Opinión

“Quienes buscan remedios económicos a los problemas económicos van por el camino equivocado”, decía Luigi Einaudi. Un camino que “sólo puede conducir al precipicio”. “El problema económico”, observaba, “es el aspecto y la consecuencia de un problema espiritual y moral más amplio”. No era un aficionado, un académico bueno para soltar sentencias: era un liberal de 18 quilates, un economista de cultura humanista, de los de antes. Fue presidente de la República Italiana en los turbulentos años de la posguerra, luego senador hasta su muerte. Sabía de lo que hablaba.

El Presidente y su amigo estatista: Trump; Elon Musk, en la mira de Janja da Silva; Musk, China e Irán; Xi Jinping y las “fuerzas del Cielo”; un gobierno que beneficia a los más pobres, pero no lo sabe.

Mañana dominguera destemplada, lluviosa, fría. Miro el jardín y nada encaja. Lo que debía estar erguido y en flor está doblado y marchito.  Miro en otra dirección  con preocupación, casi con alarma al ver otras plantas en pleno desarrollo cuando deberían postergarlo para el otoño. Parece haberse producido un desajuste entre el reloj de la naturaleza y el del planeta.  

En la jerga de los bomberos profesionales al fuego desatado le dicen la bestia. La Argentina era, sin exageraciones, un edificio en llamas y nosotros nos estábamos quemando vivos. El bombero ingresó con su brigada, apagó en un año el incendio –quedan igual algunos focos ígneos– y nos salvó de morir calcinados. Se le agradecen los servicios prestados en esta emergencia: fueron eficientes, y los números inflacionarios están a la vista; también la baja del riesgo país y la provisoria estabilidad del dólar, y los tibios pero certeros frenos a la abismal caída económica con la que se pagó toda esta impresionante operación de enfriamiento.

“Sus virtudes sólo a ella aprovechan, y sus vicios contaminan el mundo”.  
- José Maria Eça de Queiroz

Lo que diferencia esencialmente al político outsider del político estadista es que el primero tiene como condición sine qua non para gobernar dividir todo entre buenos y malos. El enfrentamiento es la esencia de su conducción, mientras que el estadista quiere acabar todo lo que se pueda esa división entre buenos y malos, y encontrar los puntos comunes que pueden construir la unidad de la nación.

Cierta irritación social ante la salida a la cancha de Cristina Kirchner favorece el crecimiento del Presidente

La Cámara Federal de Casación Penal confirmó la condena de seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Ramón Cárcano decía que era bueno alejarse cada tanto de los cargos para recuperar el contacto con la realidad cotidiana y recuperar ingresos. Claro, ahora algunos llegan a la política para mejorar su nivel de vida e incluso enriquecerse, por eso se aferran a los cargos.

El espectacular triunfo del candidato republicano en las elecciones presidenciales que se substanciaron en los Estados Unidos no va a obrar un cambio sustantivo en las relaciones hemisféricas -de la primera potencia mundial con los países iberoamericanos- desde el punto de vista estratégico. Sencillamente, porque -en los términos de las prioridades de Washington- nuestras naciones figuran entre las últimas, lejos de Israel, Irán, Rusia, Ucrania, China, Taiwán y Europa. Es seguro que Méjico -por su contigüidad geográfica, nada más- posea, para el próximo gobierno encabezado por Donald Trump como para cualquier otro de raíz demócrata, una importancia especial que Brasil y la Argentina, por ejemplo, no tendrán jamás.

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