Opinión

En el Congreso, el gobierno ha metido pocos goles, pero los disparos más importantes que le hicieron, los ha contenido.

Dirigentes políticos: una cosa es convencer a la ciudadanía de que se tiene la vocación de hacer tabula rasa con el pasado y otra muy distinta es hacerlo; hay valores y conductas tan arraigados que toma generaciones modificarlos

Pirro fue un rey griego que logró vencer a los romanos en dos batallas cruciales -la de Ásculo y Heraclea- a un costo tal en materia de hombres y armas que sus victorias formatearon la famosa frase “victorias pírricas”, dando a entender que, a veces, el costo de una victoria puede ser tan alto que pone en duda el beneficio del triunfo.

Lejos de las épocas en las que condenaba al comunismo, el el presidente Javier Milei le dijo a la diva de los teléfonos que viajará al gigante asiático en enero. ¿A qué va Milei a China?

Como sucede en la familia de una obra de Tennesee Williams, la ex Presidente Cristina ernández protagoniza en estos días una movida “petardista” en el seno del partido que la llevó al poder.

Primavera que no termina de cuajar. Las nubes sujetas al capricho de los vientos  debilitan los esfuerzos del sol. Abrigado, y con la proverbial taza de café, miro el jardín arrullado por el sonido del móvil de cañas. Suena  según las veleidades de algún misterioso dios que sopla, quizás el mismo que juega con las nubes. Recuerdo la dulce pero triste  historia de la quena.

El reduccionismo es una simplificación exagerada de algo complejo. Y el populismo, más como praxis que como ideología, consiste precisamente en el uso y abuso de ese exceso. Sus consignas maximalistas de izquierda o de derecha precisan de fanáticos sin matices ni reflexión, sedientos de castigar a sus enemigos, recibir la papilla digerida y corroborar una y otra vez su dogma. Ideas simples para problemas complejos. El reduccionismo es un síntoma del brochazo gordo y la pereza mental. 

“No puedes volver atrás y cambiar el principio, pero puedes comenzar donde estás y cambiar el final”.  
- C.S.Lewis

El presidente debería entender que ya todo el mundo sabe a quién odia, pero nadie sabe a quién quiere, ni siquiera si quiere a los que odian con él y por ese odio compartido a la política le hicieron ganar. El poder puede significar tener o construir un enemigo, pero también construir empatía, afecto, con todos los que se pueda.

El miércoles 2 de octubre por la noche el gobierno terminó de agendar un nuevo desafío político: Javier Milei firmó el decreto 879/2024 y dispuso el veto a la ley de financiamiento universitario apenas horas después de que cientos de miles de personas manifestaran en Buenos Aires y distintas ciudades del país para pedirle que, al revés, promulgara esa norma ya aprobada por ambas cámaras.

 

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