Opinión

Javier Milei y Victoria Villarruel ya han sido proclamados presidente y vice por el Congreso. Presidió la ceremonia de confirmación la vicepresidenta en funciones, Cristina de Kirchner. Las reuniones de transición entre salientes y entrantes se producen con normalidad y cordialmente, una conducta que no contradice las divergencias políticas, pero las encuadra en el civilizado cumplimiento de la ley.

Cómo mirar la geopolítica en ausencia del ex secretario de Estado de los Estados Unidos

Finalmente se murió. Fiel a su estilo, se tomó su tiempo y esperó cumplir cien años. Un periodista dijo en su momento que era inmortal. Con el realismo que lo distinguía, tengo derecho a especular que la afirmación debe de haber arrancado una sonrisa irónica en un hombre que cuidaba hasta en los detalles las expresiones de su rostro.

A lo largo de sus cien años de vida Henry Kissinger fijó una vara tan elevada como intelectual y estadista al punto de empequeñecer a sus antecesores y sucesores en los cargos de asesor de Seguridad Nacional y secretario de Estado desempeñados durante las administraciones de los presidentes Nixon y Ford. 

“Hay ciertos entendimientos que suelen distinguirse por una insufrible locuacidad, efecto de la rapidez de percepción y apenas juzgan nada con acierto; y si alguna vez entran en el buen camino, bien pronto se apartan de él arrastrados por sus propios discursos”
-Jaime Balmes

Milei todavía no asumió en la Casa Rosada y ya quieren desalojarlo; si fuera por ciertos activistas políticos, culturales y gremiales, ni siquiera tendría que tomar posesión 

Ayer, seguramente sin darse cuenta, Estela de Carlotto resumió -en un sincericidio pocas veces expresado con tanta claridad antes- la verdad de la milanesa respecto de aquello por lo que se discute y por lo que algunos están dispuestos a quebrar la paz social y, si es necesario, derrocar a Javier Milei.

Si la transición fuera un producto de supermercado traería una electrizante alerta en blanco sobre negro: diría exceso de incertidumbre.

Leí el otro día que la ciencia sigue estudiando con sumo interés una antigua y difusa forma del horror: se llama afantasía, y es un mal congénito o adquirido que impide a determinadas personas imaginar. Estoy seguro de que si Dios, con su magnífica ironía, le hubiese dado a elegir a Borges entre sufrir ceguera o falta de imaginación, este habría optado de inmediato por su gloriosa no videncia, desde la cual fue capaz de pensar con lucidez el universo y también dictar algunas de las páginas más memorables de la literatura.

Llegó el domingo 19/11/2023 y los argentinos votaron. La fecha quedará en la historia. Javier Milei y Victoria Villarruel obtuvieron el 55,60% de los votos y la fórmula de Sergio Massa y Agustín Rossi el 44,40 %.

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