Opinión
No recuerdo exactamente el año, pero debe haber sido un invierno de principios de los 70,s. Viviendo en el exterior por las funciones de mi padre en las Naciones Unidas, solíamos turnarnos con mis hermanos para visitar a los abuelos en la Argentina, así siempre se sentían acompañados y los vacíos de ausencia familiar se reducían.
El ciclo político de Néstor Kirchner fue muy corto. Estrictamente duró menos de 20 años. La experiencia de su presidencia, desde que alguien lo nominó hasta que falleció poco después de finalizar su mandato, fue meteórica. Hay que hacer un poco aceite de las piedras. En esa etapa de su ciclo vital no hay cambios relevantes en su vida política; fue muy intensa del principio al fin, pero sin mayores contrastes.
En su discurso de despedida a su cargo de juez de la Corte Suprema de Justicia, el doctor Maqueda -de larga e impecable trayectoria en esa institución- advirtió sobre los peligros de una democracia que ignore la división de poderes y que avance hacia la autocracia.
Ha transcurrido un año desde que Alberto Fernández -muy a su pesar- le colocó la banda y le hizo entrega del bastón presidencial a Javier Milei. Cuantos habían pronosticado, dejándose llevar por sus antipatías ideológicas, que el personaje tropezaría a poco de iniciar su gestión, se equivocaron de medio a medio.
En su largo aprendizaje pragmático, el gobierno está actuando como esos equipos que van ganando 2 a 0 y empiezan a cuidar la pelota con pases cortos, conservadores. Salvo que se produzcan los huecos, no tiene sentido arriesgarse a que te metan un gol. Siempre se puede jugar al contrataque.
Los efectos de las andanzas del senador Kueider con más de 200000 dólares en un bolso tratando de pasar por la frontera hacia Paraguay, refrescan los debates por la llamada ficha limpia, que tanto revuelo causaron en la sociedad cuando su tratamiento fracasó dos veces consecutivas por falta de quórum en Diputados.
Dilemas de las fuerzas de oposición ante un gobierno meritorio y afortunado - Por Sergio Berensztein
Sergio Berensztein
Sería prematuro afirmar que Milei ya derrotó a la inflación, pero vencerla constituye un pilar en términos de legitimidad de ejercicio y puede contribuir al menos por un tiempo a lograr victorias electorales
La primera velita: los deseos de Milei y lo que enseñan las transiciones - Por Jorge Raventos
Escrito por Jorge Raventos
El gobierno de Javier Milei ha soplado su primera velita. El Presidente y su hermana habrán imaginado mucho más que tres deseos. La irrupción de Milei en el escenario, su acceso al balotage de noviembre de 2023 y el triunfo que lo proyectaría a la Casa Rosada iniciaron la fase actual de una transición a una nueva era política.
A continuación, las palabras pronunciadas por el autor, en la UCA, en la entrega de los Premios Adepa a la excelencia periodística.
Historia de las razones económicas por las cuales Cristina y los K ayudaron tanto a que Milei fuera presidente - Por Carlos Salvador La Rosa
Carlos Salvador La Rosa
El martes Javier Milei brindó el balance de su primer año presidencial. El miércoles Cristina Fernández de Kirchner asumió como presidenta del Partido Justicialista Nacional, atacando, en particular, la política económica de Milei, quizá sin advertir que fue su política económica la que le permitió a Milei llegar a dónde llegó y cómo llegó.
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La fiesta del fiscal González y otros escándalos de los últimos días ratifican la tesis central del Gobierno, pero entre sus filas también aparecen personajes sumergidos en la oscuridad.
Los tentáculos asfixiantes de la izquierda - Por Carlos Berro Madero
Escrito por Carlos Berro Madero
El gobierno de Javier Milei ha servido para poner en evidencia una vez más la manera con que la izquierda nacional –autoproclamada “socialismo progresista”-, sigue consumida por una hoguera de creencias que alimentan un “sindicato” de intereses, como ocurre en muchos otros países.
Ebrio de gloria, el Presidente anuncia para celebrar su primer año de gobierno otra cadena nacional. Un ritual plebiscitario, un abuso de poder estatal, nada mal para alguien que odia al Estado. Se ve que lo disfruta. Será que la Argentina nunca derrotó al fascismo. Crecidos juntos en el seno del peronismo, el fascismo de izquierdas y el de derechas sobreviven en la cultura política del país, renacen a cada crisis, se pasan el testigo a cada giro histórico.
Entre la esperanza casi religiosa de un 2025 de crecimiento económico, Javier Milei enfocó su discurso sobre el balance de su primer año de gestión en el círculo rojo económico y sus votantes de la segunda vuelta, sin anuncios concretos para el común de la gente.

