Opinión

El Presidente apuesta a una capitulación de los gobernadores y se prepara para una nueva batalla con el sindicalismo

“No tengo miedo de un ejército de leones dirigidos por una oveja;    
tengo miedo de un ejército de ovejas dirigidos por un león”.
  
- Alejandro Magno.

En un giro total de realpolitik Milei convocó a los gobernadores a un acuerdo. No es la primera vez que se modera justo antes de chocar.

No fue el discurso de un león feroz, pero tampoco el discurso de un gatito mimoso. No despertó miedo, pero tampoco fue complaciente. Atacó como si estuviera jugando pero atacó. No dejó a nadie sin tocar, incluso a quienes hasta el momento parecía ignorar. Nunca les ahorró palos a los radicales, pero esta vez el látigo golpeó a los que calificó como los jinetes del fracaso: Pablo Moyano, Máximo Kirchner, Sergio Massa y Alberto Fernández. La marimba de palos también alcanzó a Cristina, "responsable del peor gobierno de la historia".

Un presidente hasta ahora intransigente se mostró dispuesto al diálogo. Descolocó a más de un político.

Aun cuando algunos puntos de la convocatoria de Javier Milei a otras fuerzas políticas puedan compartirse, también hay varias inconsistencias entre el discurso del Presidente y su accionar

Cuando de un lado hay un aguerrido y arriesgado, a la corta o a la larga termina apareciendo enfrente otro de las mismas características. O se podría decir también que a cada Milei le llega su Nacho Torres. No necesariamente eso significa un beneficio para las partes, pero establecen un protagonismo coyuntural ocupando el centro de la escena.

Que el gobernador de Chubut y sus asesores no saben leer con detenimiento un contrato es cosa que, a la luz de cuanto ha pasado en estos días, parece fuera de duda. También que el presidente de la Nación confunde con harta frecuencia su cargo con la de un polemista desfogado.

El debate sobre las condiciones, los requisitos o los apoyos políticos necesarios para avanzar con la agenda de reformas que propone Javier Milei está sobre la mesa. Los principales ejes de discusión son cuatro.

Finalmente se ha confirmado que el Presidente acudirá hoy a inaugurar el año legislativo. Hubo dudas después de que en Corrientes definió al Congreso como “nido de ratas”, tras haber etiquetado a un crecido número de diputados como “traidores”.

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