Opinión

Los discursos de apertura de las sesiones ordinarias del Congreso de la Nación representan una formalidad tan sólo. Dejarse llevar por lo que, en semejantes ocasiones, dicen los presidentes es una manera políticamente correcta de perder el tiempo.
Año electoral: viento de cola, polarización y disgregación - Por Jorge Raventos
Escrito por Jorge Raventos
Promediando el primer trimestre de 2021, la Argentina empieza a divisar una situación económica más prometedora que la que experimentó el año anterior. Para decirlo con palabras de Domingo Cavallo, una opinión autorizada en la materia, "la aparición del viento de cola para las exportaciones argentinas en los mercados del exterior, algún ajuste fiscal y una mayor dosis de profesionalismo en el manejo monetario y cambiario, han hecho que el escenario de fuerte devaluación y descontrol hiperinflacionario se aleje en el horizonte".
Sumergidos en una suma de engaños y charlatanerías - Por Carlos Berro Madero
Escrito por Carlos Berro Madero
Muchos ciudadanos que se consideran cultos y racionalistas respecto de lo que afecta su vida cotidiana, aceptan sin más la validez de ciertas doctrinas que exceden cualquier versión “naturalista” de la realidad, quedando ligados así a las arbitrariedades de sus más caras convicciones personales.

El aparato decisorio estatal fue perdiendo los requisitos meritocráticos, sustituidos por los vínculos de lealtad ideológica

El 'mea culpa' que en su discurso de apertura de sesiones en el Congreso hizo el Presidente sobre el escándalo de la vacunación VIP, sonó a muy poco

Todos somos sujetos y sujetas de la solidaridad hacia el otro y la otra, explicaba Alberto Fernández mientras hablaba de líderes y de lideresas. La lideresa más importante -justo la madre espiritual de todos y todas, contraseña que durante años nutrió a los humoristas- horadaba a su izquierda el pupitre mediante un tamborileo intermitente con tres de sus falanges de la mano derecha (ver trasmisión oficial).
Canalladas - Por Carlos Mira
Escrito por Carlos Mira
Alberto Fernández dio en el Congreso el discurso de un canalla. Sólo un canalla puede mentirle en la cara al pueblo como lo hizo el presidente. Solo un canalla puede decir que persigue la unidad cuando lo único que hace es alentar un discurso de odio, divisor y de persecución a todos los que no conformen la banda presidida por su jefa.

Más allá de la retórica de ocasión, el mensaje presidencial al Congreso tuvo dos objetivos: anunciar la postergación sin fecha de un acuerdo por la deuda con el FMI y lanzar una virtual intervención del Poder Judicial para aliviar la situación de los procesados por corrupción de los gobiernos “K”.

Desde diciembre de 2019, una política exterior tercermundista ha llevado a la Argentina a alejarse de sus vecinos de la región, suspendiendo o ralentizando la integración con sus socios del Mercosur

La Halcona, El Ángel Exterminador, Geniol, La Chica de Flores y el Personaje de Wilde
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¿Qué demonios de peronismo fue el menemismo? ¿Una anomalía, un error?

La casta política es peor aún que la clase política. En primer lugar, busca la impunidad y luego exige sus privilegios por pertenecer. Lawfare y vacunagate son sus cartas de presentación.

El escándalo reveló que el problema del Gobierno no es la comunicación, sino el modelo de liderazgo.

Era un hombre enlutado, parco y diminuto, nada gregario, y concentrado día y noche en su magnífico arte, que consistía en escribir desmesuras sentimentales y truculentas intrigas de folletín para distintas radionovelas populares. Un artista genial, aunque de brocha gorda, que mantenía en vilo a su multitudinaria audiencia con sus ficciones desaforadas. Se llamaba Pedro Camacho y el joven Vargas Llosa lo apodaba "el escribidor".

